La primera incursión de Instron en la lectura automatizada y la adquisición de datos para el ensayo de papel tuvo lugar en 1957, mucho antes de que aparecieran los ordenadores personales. La impresión automatizada de datos se realizaba mediante una calculadora mecánica NCR accionada por solenoide, diseñada por ingenieros de Instron. Durante este periodo, Instron también fabricó una máquina automatizada para el ensayo de minas de lápiz, antes de que existiera cualquier robot industrial.